¿Cómo hacer la compra para comer sano y perder peso?

¿Cómo hacer la compra para comer sano y perder peso?

(Incluye descargable)

 

¿Cuántas veces has ido a la compra y has intentado mirar las etiquetas de los alimentos?

¿Has entendido lo que has leído? Casi seguro que no, ¿verdad?

Apuesto a que has cogido el producto de la estantería, lo has girado para intentar ver la etiqueta, no has entendido nada y como no lo has hecho, lo vuelves a girar fijándote en lo que pone en su cara delantera bien en grande, te lo has creído y lo has comprado, ¿no es así?

 

Bien, pues déjame decirte que esta mal hecho.

 

Sí, sé que estarás pensando, ¿cómo va a estar mal hecho? Si pone que es integral, es que lo es, si pone bajo en azúcares o 0% materia grasa es que es saludable…

No señora, no. La industria nos engaña y lo que pone en grande no siempre es lo cierto.

Por ello, hay que darle la vuelta al paquete, para ver la etiqueta real, leerla e interpretarla correctamente.

 

Yo sé que es complicado, quizá una de las tareas más difíciles, pero si quieres comer sano y a la vez perder peso, tienes que leerlas, no queda más remedio.

Por ello quiero darte unos tips rápidos para que puedas saber que productos y alimentos son saludables y cuales no de forma más fácil.

 

cómo hacer la compra para comer sano y perder peso #perderpeso #compra #etiquetasPaso a paso para hacer una compra saludable.

Lista de ingredientes.

Para empezar tienes que fijarte en la lista de ingredientes y revisa cuantos ingredientes tienen.

Si tienen más de 5 o 6, no te molestes en mirarlo. Probablemente no merezca la pena porque no será un alimento saludable y mucho menos para perder peso.

 

Revisa que no tenga los siguientes ingredientes:

  • Azúcar o cualquiera de los nombres con que pueden llamar al azúcar. En caso de que aparezca, que sea al final.
  • Grasas saturadas.
  • Grasas trans.
  • Grasas hidrogenadas.
  • Aceite de palma.
  • Grasas vegetales. Solo comprar los que lleven aceite de oliva o de coco.
  • En el caso de alimentos con cereales, ya sean cereales para desayunar, galletas, panes… fíjate que pongan harina o cereales integral en el primer ingrediente y que sea mínimo un 70%.

Información nutricional:

Una vez descartados los productos y alimentos que no cumplan estos requisitos y créeme que son muchos, tienes que mirar la información nutricional.

 

Los productos tienen que pasar los siguientes filtros:

Menos de 5 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto. Para mí es el principal y debería serlo para ti también a partir de ahora.

Después, las grasas, que no tengan más de 10 gramos por cada 100 de producto.

 

¿Te parece difícil de recordar?

Te recomiendo que lo apuntes en una hoja y lo lleves siempre en el monedero. Las primeras veces lo mirarás mucho, pero con el tiempo habrás cogido práctica y de un solo vistazo sabrás si merece la pena comprarlo o no.

También puedes descargarte esta tarjeta, imprimirla y llevarla siempre contigo. En ella verás los valores nutricionales que tiene que tener un alimento para ayudarte a perder peso.

Solo con esto, ya estarías dando un gran avance hacia una compra más saludable.

Además, leer las etiquetas, en muchos casos, es lo que más ayuda a perder peso y comer de forma sana. ¿A qué esperas para ponerlo en práctica ya mismo?

Si quieres profundizar más sobre ello, en el curso “Healthy Meal Planning” hay un módulo dedicado a las etiquetas, porque es algo fundamental si quieres cuidar tu salud y tu peso.

 

5 hábitos para que tu alimentación sea saludable

5 hábitos para que tu alimentación sea saludable

Seguro has visto y probado muchos hábitos diferentes para conseguir una alimentación saludable.

Todos relacionados con la salud como ejercicio, eliminar el azúcar, comer más verduras, mindfulness.

Pero hay muchos más hábitos que puedes implementar en tu día a día para mejorar tu alimentación y que no tienen nada que ver con la salud.

Quizá te sorprendas con lo que te estoy contando, pero a veces, comer sano no es cuestión solo de unos pocos cambios de la alimentación.

Así que vamos a dar un paso adelante y empezar a probar otras cosas para lograrlo.

Estos hábitos que te voy a contar resultan liberadores, tanto para tu espacio como el de tu mente.

Al liberar ese espacio físico y mental, hará que puedas enfocarte en otras cosas que te importen más, como tu alimentación y conseguir así una mejor salud, aparte de lo que hará con tu peso.

 

¿Preparada? Vamos a por ello.

 

5 hábitos no alimenticios para conseguir que tu comida sea sana.

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1. Hazte un Marie Kondo.

Si no has leído a Marie kondo, no puedes esperar más.

Su libro La Magia del Orden es magnífico. Te libera y te da orden, a tu casa y a tu vida.

Desde que lo leí mi casa ha cambiado y mi vida ha mejorado porque veo las cosas desde otra perspectiva.

Antes compraba lo que veía porque me gustaba y me parecía útil, sin pensar en nada más.

Ahora siempre me pregunto ¿lo necesito? ¿tengo otra cosa que haga la misma o parecida función? Y según mis respuestas lo compro o no lo compro y te aseguro, que ahora gasto menos por ello.

Marie, dice que hay que deshacerse de todo aquello que ya no te hace feliz y de lo que realmente no necesitas. Y esto es aplicable a cualquier cosa, pero centrémonos en la cocina, que es donde estamos ahora.

¿Cómo?

  • Reserva una tarde libre para hacerlo.
  • Vacía cajones, estanterías, todo. Pero todo, todo. Sin miedo.
  • Agruparlo por categorías: tuppers, sartenes, cacerolas, vajilla, cubiertos, vasos…
  • Tira todo lo que esté roto o inservible.
  • Después pregúntate si es necesario tener 20 cucharas, 14 tuppers…. O si realmente necesitas 4 coladores… Así con todo.
  • El siguiente paso, pregúntate si lo has usado en los últimos 4-5 meses. Si tu respuesta es no, fuera.

 

Te sorprenderá las cosas que tenías guardadas y no sabías ni que existían.

Por último, coloca todo lo que te has quedado por categorías, para tener cada cosa en su sitio y pon a mano lo que vayas a usar en el día a día.

 

2. Organiza la cocina.

El tener la cocina organizada hará que te resulte más fácil decidirte por alimentos saludables.

Es como lo anterior, liberar tu espacio “de trabajo” y tu mente hará que priorices mejor tus siguientes objetivos.

En la estanterías o cajones que más a mano tengas a la hora de ponerte a cocinar, guarda los utensilios que más usas y los alimentos más sanos.

Así, a golpe de vista en un momento dado, puedas acceder a ellos de forma rápida.

¿Sabes cuáles son mis herramientas favoritas? Léelo aquí.

 

3. Limpia la cocina.

Una cocina limpia y recogida invita a cocinar más y a elegir alimentos más saludables.

La mente se vuelve más creativa al no tener distracciones.

Esto hará que deseches la idea de que comer para perder peso y estar sana sea sinónimo de comida aburrida.

Así que ya sabes, arremángate y ponte hoy mismo a recoger y limpiar tu cocina. Mantén las encimeras libres y empieza a darle rienda suelta a tu imaginación para ponerte a cocinar. Aquí tienes más de 40 recetas.

4. Adelanta trabajo.

Aquí entra en juego el meal prep. También el batch cooking.

El tener las comidas con antelación preparadas y cocinadas hará que comas más sano.

El hecho de sentarte a planificar qué comer, hace que tus decisiones se inclinen más hacia comidas más saludables que si lo dejas para improvisar en el último momento.

Si no quieres tener todas las comidas hechas, prepara mínimo las verduras de acompañamiento, así te aseguras de comer verduras diariamente. Revisa cómo puedes conservarlas correctamente.

Tengo un recetario para inspirarte a cocinar con antelación, con más de 40 recetas fáciles y rápidas, que puedes guardar en la nevera durante varios días, clic aquí para echar un vistazo.

 

5. Sé más productiva.

Y para eso te recomiendo un programa gratuito, que puedes tenerlo tanto en el ordenador como en el móvil.

Se llama Asana y conocerlo fue una revelación.

Yo, que me considero multitasking total, este programa ha hecho que disminuya la presión de recordar y tener que hacer todo.

En este programa escribo mis tareas, mis ideas, todo lo que se me pase por la cabeza.

Después voy clasificándolas según el “proyecto”. Tengo una bandeja para lo profesional, otra para la casa, otra para la compra, para cosas que quiero hacer en el futuro… todo lo que para mí es necesario.

Al hacer eso liberas tu mente.

También la uso para ir anotando las recetas que encuentro por la web y así cuando quiera hacerlas hago una búsqueda y ahí me aparecen, todas juntas.

Luego agrupo las tareas por día, así por la mañana al levantarme ya sé lo que tengo que hacer ese día.

Vamos, que lo que pongo en Asana, casi siempre se acaba haciendo.

Este programa, no es complicado de usar, pero si quieres sacarle todo el partido, te recomiendo hacer un curso que te destripa todo el programa para que puedas ser de nuevo productiva e ir avanzando tanto en tus proyectos profesionales, como personales.

Este curso de Gaby es el que yo hice y te lo recomiendo muchísimo.

¿Tienes algún hábito que no sea en torno a la alimentación pero que sabes que te ayuda a ser más saludable? Compártelo aquí abajo 🙂
El error nº 1 de las mujeres que cambian hábitos para perder peso

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¿Cuántas veces has dicho que cambiar tus hábitos a unos más saludables te ayudaría a perder peso?

¿Cuántas veces has intentado cambiar tu alimentación y hacer ejercicio, todo a la vez?

¿Quizá una vez? ¿una vez al año, correspondiendo con enero? ¿varias veces al año?

Si ha sido así, si te has propuesto hacer un cambio de hábitos, seguro que lo has intentado hacer todo a la vez y ahí es donde está el error.

Se cometen muchos errores, pero el querer hacer varios cambios a la vez es el principal, el que te lleva al fracaso.

Y por esto hemos pasado todas y cuando digo todas es todas, hemos empezado a hacer algo nuevo cuando ha llegado Enero, que por cierto, está a la vuelta de la esquina ?

Un hábito a la vez

Yo también me incluyo, porque como tú, lo he intentado varias veces a lo largo de mi vida sin obtener apenas resultado.

Y es que acostumbramos a hacer todo a la vez, somos multitasking o multitarea según vamos creciendo.

Creía que eso provenía con nosotras desde que nacemos, pero observando a mi hija, no es hasta este momento, que tiene casi 7 años, que aparecen los primeros síntomas de multitarea.

Y como le digo a ella, tenemos que prestar atención a una cosa a la vez, empezar una cosa a la vez si queremos resultados, pero más aún si queremos que estos sean duraderos en el tiempo.

Lo que quiero decir es que empezar diferentes cambios de hábitos a la vez en nuestra alimentación y en nuestra rutina de ejercicio no suele salir bien.

¿Recuerdas cuando decidías comer más verduras, beber más agua y reducir el dulce? Así, a la vez.

¿Recuerdas cuando el día siguiente de decirlo te quitabas todo el dulce de golpe? Seguro que hasta “síndrome de abstinencia tenías” ¿me equivoco?

Y por eso, es que fracasas una y otra vez, por querer hacer todo a la vez.

Pero hay solución.

Atenta ahora, que voy a contarte el paso a paso para hacer cambios pequeños pero duraderos.

Para empezar, ten en cuenta que se necesitan 66 días de media para obtener un hábito. Lo de los 21 días no es tan verdad.

Aunque depende de la persona y del hábito en sí el que sea más tiempo o menos.

Por ello lo mejor, lo ideal, es trazar un plan.

Sí, has leído bien. Traza un plan, nada de decir a partir de mañana comeré más verduras. Sin más.

Te explico el paso a paso para que te pongas ahora mismo a preparar el plan que te llevará al éxito.

el error nº 1 de las mujeres que quieren cambiar de hábitos para perder peso #perderpeso #habitossaludables #propositos

4 pasos para cambiar de hábitos

  • Fíjate un objetivo, un hábito saludable nuevo cada vez. Asegúrate que sea específico.

Siguiendo el ejemplo de las verduras, no es lo mismo decir “voy a comer más verduras” que decir “voy a comer 2 raciones de verdura al día”.

  • Ese objetivo, tiene que ser también medible para saber si lo estás alcanzando. Pregúntate cuanto para poder responderlo.

Voy a comer una ensalada acompañando tanto mi comida como mi cena.

  • Debe poder ser alcanzable.

Si no comes nada de verdura diariamente, no puedes proponerte comer 5 raciones de la noche a la mañana, más que nada porque no lo vas a lograr. Recuerda ir poco a poco.

  • Que sea realista.

Si no te gusta cocinar, es mejor que no te propongas hacer un salteado de verduras cada día, mejor cómetelas en su forma cruda, una ensalada, o unas crudités con hummus… Aunque esto se puede solucionar cocinando el domingo por la tarde y hacerte un rico salteado para varios días o asar varias verduras para otros cuantos días.

Estos mismos pasos puedes seguirlos para cualquier cosa que quieras proponerte, beber más agua, dejar los dulces, eliminar el azúcar, hacer más ejercicio o incluso para tu trabajo.

Recuerda: el objetivo tienes que ser específico, medible, alcanzable y realista.

Aunque la fórmula real incluye también un límite de tiempo, en este caso no lo utilizamos, pues lo que buscamos es que ese hábito saludable que hemos empezado perdure en el tiempo y no tenga una fecha para terminarlo.

Ayúdale a más mujeres a no cometer este error y que puedan poner en marcha su plan para lograrlo compartiendo este post 🙂

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