El falafel es un plato vegetariano, saludable, nutritivo y libre de gluten.
Por 100 gramos nos aporta 13 gramos de proteína vegetal y 32 gramos de hidratos de carbono, por lo que no es necesario acompañarlo por mucho más, salvo por unas verduras asadas o una ensalada.
Nos aporta fibra, hierro, potasio, calcio y magnesio.
La principal característica de los falafel es que los garbanzos no se cuecen, simplemente se hidratan y después se trituran.
Una vez hechos, se conservan en la nevera durante 4 -5 días, lo que la convierte en una receta ideal para meal prep.
RECETA DE FALAFEL ACOMPAÑADOS DE SALSA DE YOGUR
Ingredientes:
300 gramos de garbanzos
2 dientes de ajo
1 cebolla
2 cucharadas de perejil
1 cucharada de cilantro
1 cucharadita levadura química
1 cucharadita bicarbonato
1 cucharadita comino molido
Sal y pimienta negra
Elaboración:
Poner los garbanzos a remojo durante 24-48 horas. Si se ponen 48 horas antes, habrá que cambiar el agua a las 24 horas. Si se usa agua templada se hidratarán mejor.
Una vez pasado ese tiempo, los escurrimos y dejamos que se sequen sobre papel absorbente.
A continuación los meteremos en una batidora o robot de cocina y trituramos bien. Tienen que quedar con una textura arenosa. No te preocupes si queda algún tropezón pequeño.
Una vez picado los reservamos en un bol.
Ahora vamos a mezclar el resto de ingredientes.
Añadimos a la batidora la cebolla cortada, los dientes de ajo (sin la parte central para que no se repitan), el cilantro, perejil, sal, pimienta, comino en polvo y por último una cucharadita de levadura química y otra de bicarbonato.
Triturarlo y añadirlo a la mezcla de garbanzos. Mezclarlo con una espátula o con las manos.
Tapar el bol con un paño limpio y dejarlo reposar durante una hora. También se puede meter en la nevera. Este reposo hará que se queden más esponjosos.
Una vez haya pasado ese tiempo, nos mojamos las manos (para que la masa no se nos peque) y daremos forma al falafel.
Haremos bolas no muy grandes y las aplastamos ligeramente. Cuidado que no queden muy compactas, porque entonces se quedará un falafel muy seco.
Si queda masa sobrante porque se te hacen demasiados, puedes congelarlos y luego freírlos directamente sin dejar que descongelen.
Freírlos durante un minuto en aceite bien caliente. También se pueden hacer al horno durante 20 – 30 minutos, aunque se quedan más secos.
Una vez se sacan de la sartén o freidora, dejarlos sobre papel absorbente.
Al no estar rebozados, no absorben apenas aceite por lo que no hay que preocuparse.
Salsa de yogur:
En un bol mezclar un yogur natural, un diente de ajo muy picado, aceite de oliva, zumo de medio limón, sal y pimienta al gusto.
Remover y servir.
¿Delicioso, verdad? Anímate a incluirlo en tú menú semanal y aumentar así el consumo de legumbres 🙂
Planificar esas comidas con antelación harán que compremos menos cosas de las que venimos comprando normalmente, lo que se traduce en un ahorro de dineroimportante.
Al apuntar en la lista de la compra solo lo que se necesita para hacer la comidas y cenas de esas semanas hará que compremos menos cosas, nos olvidaremos de ir al supermercado o tienda del barrio a por eso que nos hace falta porque si no, no podemos preparar un guiso de lentejas, por ejemplo.
Porque ese es uno de los errores de no planificar las comidas, que al no saber de antemano lo que vamos a comer hará que improvisemos, y por eso pueden, o bien sobrar algo de lo que hemos comprado o bien faltar algún ingrediente.
Otra de las ventajas de planificar las comidas es que al tener que pensar con tiempo el «qué vamos a comer», hará que sean comidas más saludables, porque ya no recurriremos a la típica frase “¿qué hago hoy para comer?”, al tenerlo apuntado no sueles improvisar y por tanto no comerás tantos precocinados o salir al restaurante de comida rápida más cercano, eso sí, solo esto es posible si te empeñas de verdad en que sea una alimentación saludable.
Hay gente que planifica semana a semana, otros, como yo, planifican mensualmente.
Yo tengo varios menús mensuales que voy rotando, así me olvido de tener que sentarme a planificarlo cada semana o cada mes.
Aparte del ahorro económico, el planificar las comidas y tener los menús listos, despeja tu mente porque ya no tienes que pensar a cada momento que comer, y si ya vas un paso más allá y cocinas con antelación tus comidas (meal prep), la tranquilidad y el ganar tiempo libre para dedicarte a ti o a tu familia, será un extra a tener en cuenta.
Y para que deis el primer paso hoy mismo, os traigo una selección de planificadores semanales y mensuales para que solo tengáis que imprimir y rellenar.
¡Espero que os gusten!
¿Te apetece guardártelas en Pinterest?
Plantillas para el menú semanal
Plantilla de menú semanal de Mimosa y Estraza. Esta plantilla incluye de lunes a domingo, y también todas las comidas que se pueden hacer en el día, desayuno, comida y cena, más dos espacios pequeños para la media mañana y merienda.
Web que la descubrí hace unos meses y que te recomiendo totalmente con tips para mantener la casa organizada. En este caso, la plantilla no incluye la media mañana, pero sí la merienda.
Como las dos anteriores, la media mañana no está incluida en la plantilla.
5. Plantilla menú mensual y semanal de Pequerecetas
De Pequerecetas he elegido dos plantillas, una semanal con cuatro comidas, desayuno, comida, merienda y cena. Como las anteriores. Y otra plantilla mensual que solo incluye comidas y cenas. Esta última es editable, lo cual me gusta, porque puedes hacerla y deshacerla a tu antojo hasta que la tienes como te gusta.
6. Y por última, una plantilla que he diseñado yo para mis clientas. Ahora, es vuestra también 🙂
¿Quieres ideas de recetas sanas para rellenar estas plantillas?
En el recetario para una meal prep saludable encontrarás más de 40 recetas que se cocinan en poco tiempo y que además puedes dejar listas con antelación y olvidarte de cocinar durante la semana.
Este es un post un poco más personal en comparación con los que he escrito en este blog.
No sé si sabrás que soy madre de 2 niñas. La mayor va camino de 7 años y la pequeña de 3.
Aunque siempre me preocupó la alimentación, no fue hasta cuando me quedé embarazada cuando empecé a leer y aprender mucho más sobre ella.
Mi único deseo por aquel momento era llevar un embarazo saludable, para que mi niña naciera sana, que probara todos los alimentos posibles desde que estaba en mi barriga.
Seguí aprendiendo también después de que naciera, y con el caos del trabajo, la casa, ella… vamos, la vida de muchas madres de hoy en día, me resultaba complicado el seguir una alimentación sana. Terminaba por recurrir a lo fácil, un bocadillo de lo que fuera, una pizza, unos san jacobos… Pero llegó un momento en el que dije, se acabó, no puede seguir la cosa así.
Ella empezó en la Escuela Infantil con 5 meses y medio, y en cuanto tuve el menú suyo en la mano me puse a crear uno parecido para nosotros, y también a crear las cenas completando esas comidas que ella hacía en la escuela.
Recuerdo que me pasé un par de tardes con ello. Pero también te digo que no planifiqué un menú, sino que fueron dos menús mensuales, para poder ir cambiando y no aburrirnos.
Fue la mejor decisión que tomé.
Se acabó esa frase que muchas mujeres solemos decir: y mañana, ¿Qué hacemos de comer?
Creíamos que ya teníamos la solución.
La noche de antes mirábamos lo que tocaba el día siguiente y ya, al llegar a casa nos poníamos a cocinar.
Pero con el paso de los días nos dimos cuenta que algo no funcionaba, seguíamos sin aprovechar el tiempo que pasábamos en la cocina.
Si bien ya no teníamos que andar pensando, sí que teníamos que cocinar y yo no estaba muy satisfecha con ello.
Y no porque no me guste cocinar, al contrario, me gusta mucho, sobre todo probar recetas nuevas. Si no porque quería simplificar todo al máximo. Y eso significaba, reducir las veces que cocinábamos durante la semana.
Y ahí di con la solución. Cocinar y congelar. Cocinar para varios días. Esa sí que fue una “receta mágica”.
Fundamentalmente, el meal prep significa dejar preparada la comida con antelación. Desde lavar, cortar y conservar para el meal prep más básico hasta el cocinar y empaquetar, incluso dividido en las porciones ya listas para comer que sería el avanzado.
Así que, con los menús ya planificados, solo tuve que hacer algunas modificaciones para que se adaptaran a un buen meal prep. Lo siguiente fue elegir un día a la semana para cocinar, normalmente el domingo, ya fuera por la mañana o por la tarde.
Esto dependía de lo que tocara comer el domingo. Así, si usaba el horno para preparar la comida de ese día, ya aprovechaba que estaba encendido para preparar el resto de comidas de la semana.
Y con el tiempo, una vez que ya lo teníamos más establecido en la rutina, mi peso empezó a bajar, ¡hasta 12 kilos he perdido! Mi vitalidad y estado físico son mucho mejor ahora. Y también hemos consolidado unos buenos hábitos saludables ya que, al tener la comida organizada y preparada, no había lugar para los antojos ni ataques de ansiedad.
Y si esto sucedía siempre teníamos fruta picada en el congelador para un rápido y rico smoothie?
¡Y por no hablar del buen ejemplo que le estamos dando a las niñas! Y tú también puedes conseguirlo. Solo tienes que adaptar este método a tu día a día, a tu ritmo de vida.
Puedes prepararlo todo, como decía antes, a un nivel avanzado, o dejar listo los acompañantes de tu plato principal para luego servirlo junto a algo que hagas en el momento, así lo que antes te llevaba 1 hora, ahora son 30 minutos.
Esto te lo cuento para que veas que es posible perder peso, comer sano y tener tiempo libre en la semana.
Si has sido capaz de probar muchas dietas es porque tu fuerza de voluntad es mucha, tu motivación también.
Sólo tienes que dar un paso más y cambiar hábitos alimenticios, dar cabida en tu alimentación a esos alimentos que quizá hayas restringido en algún momento, como los hidratos y las grasas. Si eliges alimentos saludables, todo irá sobre ruedas.
Si llegado ese momento, necesitas ayuda, podemos trabajar juntas para que lo logres.
Después de los 3 post anteriores supongo que te habrá quedado más o menos claro cómo puedes perder peso con el meal prep y llevar una alimentación saludable.
Si aún no sabes lo que es el Meal prep, te invito a que pases por el post justo encima de esta línea, el de los 4 mitos desmentidos, ahí encontrarás la definición y te ayudará a aclararte un poco más 🙂
Pero no por ello quiero dejar pasar la oportunidad de escribir otro artículo para explicarte 5 errores que sí o sí tienes que evitar si tu intención es perder peso ayudándote del meal prep.
1. Fiarte de la publicidad.
Esto es uno de los errores más comunes que se suelen cometer cuando decides empezar a comer de forma sana.
El hacer caso de absolutamente todos los anuncios que ves en la televisión o en las revistas.
Si me sigues desde hace tiempo sabes que siempre digo que hay que leer las etiquetas, es un paso fundamental si quieres comer sano de verdad.
Si te dejas guiar por esos anuncios acabarás comiendo alimentos que prometen una cosa y luego, en silencio, provocan otra. Y digo en silencio porque las enfermedades que pueden derivar de algunos de ellos no aparecen en el momento.
Esto se soluciona leyendo las etiquetas, para no dejarte engañar por los anuncios.
2. El ambiente que te rodea no acompaña:
Aunque creamos que podemos controlar las situaciones, no siempre es así.
El lugar donde solemos comer, la gente que nos acompaña, los horarios, incluso los cubiertos y platos que usas cuando comes, influyen en nuestro comportamiento con la comida.
Todos los estímulos que te rodean influyen a la hora de conseguir que tu alimentación sea adecuada.
Por ello, si realizas pequeños cambios te verás beneficiada.
3. No planificar las compras
Otro de los errores es no planificar las compras.
Si no planificas lo que vas a comer durante la semana, cuando vayas a hacer la compra, no llevarás una lista de la compra bien estructurada, si no que irás cogiendo las cosas según vas pasando por los pasillos del supermercado.
Y esto, a su vez, se suele traducir en desperdicio de comida, porque luego a la hora de ponerte a cocinar o te faltarán ingredientes y tendrías que ir haciendo pequeñas compras durante la semana, o también puede que te sobren cosillas por ahí en la nevera o despensa, que luego la mayoría de ellas acabarán en la basura.
Por lo que aparte de no estar cuidándote, si no planificas las comidas y compras, estarás gastando más de la cuenta.
4. Tus menús no son saludables
Esto puede ser por dos factores, o que no conoces o no te acuerdas de plasmar en los menús las recomendaciones nutricionales diarias y/o semanales.
Es muy común cuando quieres perder peso recoger recetas y recomendaciones de amigas, vecinas, de las revistas, internet…. y empezar a ponerlas en el menú de la semana, sin tener en cuenta si estamos consumiendo suficiente pescado, verduras o legumbres.
Esto puede perjudicar tu salud y tu peso al no consumir todos los nutrientes necesarios.
Podrías comer demasiados carbohidratos, proteínas y grasas o viceversa, no comer los suficientes y esto causar problemas de salud.
5. No cocinar con antelación
Cuando no se cocina con antelación se suele improvisar y esto hace que no se consuman los alimentos adecuados, lo que no solo no te ayuda a perder peso si no que quizá haga que aumentes.
Por ello el meal prep es de gran ayuda para cuidarte, bajar de peso y lograr aprovechar el tiempo que pasas en la cocina preparando comidas.
Una buena planificación de los menús, justo a una lista de la compra bien estructurada y cocinar con antelación harán que consigas llevar una alimentación saludable, ahorrar dinero y tiempo.
Y con esto quiero dar por finalizada esta sucesión de post en referencia al meal prepping, los aspectos más “técnicos” por así llamarlos.
El siguiente post será algo más personal. No puedes perdértelo. 🙂
MEAL PREP SALUDABLE, ¿CONOCES LOS MITOS QUE HAY A SU ALREDEDOR?
Si en el post anterior te contaba como el meal prep te puede ayudar a reducir el tiempo que pasas cocinando, hoy quiero contarte los mitos que surgen a su alrededor, tanto de un meal prep saludable, como del tiempo que pasas en la cocina. Estos mitos pueden hacer que muchas mujeres que se plantean comer de forma sana abandonen mucho antes de empezar.
Para mí, los que más hacen que la gente fracase son 4 mitos muy concretos que espero desmitificar con este post sobre el meal prep saludable, para que tú también puedas beneficiarte de una comida sana, un buen estado de salud y un peso óptimo.
Pero antes de seguir, si no conoces lo que es el meal prep te lo explico para que así decidas de antemano si seguir leyendo o no.
¿Qué es Meal prep?
Meal prep es una palabra inglesa, que si la traducimos literalmente significa «preparación de las comidas». Esto engloba todos los pasos que hay que dar desde planificar las comidas, hasta dejarlas cocinadas y así olvidarte el resto de la semana de cocinar, por lo que ahorras tiempo, dinero. El meal prep te devuelve el control sobre tus comidas haciendo que éstas sean más saludables y como consecuencia, mejore tu salud, y si lo haces bien, perder peso.
Fundamentalmente, el meal prep significa dejar la comida hecha con antelación. Desde lavar, cortar y conservar hasta el cocinar y empaquetar, incluso, si quieres, dividido en las porciones ya listas para comer.
Mito 1:
“Comer sano, es comer caro”
Sí, muchas personas creen que cuando se habla de comer sano todo es más caro, porque tienden a pensar más en productos orgánicos, ecológicos que, en productos frescos, de temporada y de proximidad como verduras y hortalizas o legumbres. No terminan de conocer realmente lo que significa una alimentación saludable y eso hace que tengan conceptos equivocados.
Y no es cierto que comer sano sea caro, aunque dependerá siempre de lo que elijas comprar, de los alimentos que decidas comer.
Las verduras, las frutas, las legumbres, no son alimentos con un alto precio como pueden ser unas albóndigas precocinadas, unas pizzas o unos san jacobos.
Y si no, haz la prueba. La próxima vez que vayas al supermercado mira precios, apunta, calcula si es necesario. Pero recuerda una cosa, los alimentos sanos suelen cundir mucho más. Por ejemplo, 500 gramos de lentejas dan para unas 7-8 raciones.
Además, las patologías que se asocian a una mala alimentación harán que gastes más dinero para tratarlas que si las previenes con una alimentación saludable.
Mito 2:
“Para comer sano se necesita pasar mucho tiempo en la cocina” o “No tengo tiempo de cocinar”
Si tienes tiempo de ver la televisión o estar en las redes sociales, tienes tiempo de cocinar.
Es hora de establecer prioridades.
Sí bien con el meal prep tienes que cocinar, más que si decides sacar algo del congelador y directamente al horno o freidora, no te llevará tanto tiempo como el que crees.
Como dije en el anterior post, sobre las razones por las que el meal prep te ayuda, se trata de planificar, esa es la base de todo. Luego te pones a cocinar un día, 2 o 3 horas y ya tienes el resto de la semana libre. Sin más. Es lo bueno que tiene el meal prepping, que dejas todo listo y durante la semana simplemente es calentar o terminar de cocinar y listo.
Ten en cuenta que hoy en día las cocinas están mucho mejor equipadas que antes. Seguramente dispones de horno, ahí puedes cocinar varios platos a la vez.
Y quizá también dispongas de olla exprés. Yo confieso que tengo una pero no la uso nunca, siempre tiro de olla normal. Pero tanto con una, como con otra, te ayuda a preparar otra receta mientras usas a la vez el horno. ¡Y aún te siguen quedando fuegos libres!
Es decir, que en el mismo tiempo puedes cocinar entre 3 y 4 platos a la vez. O si quieres simplificarlo más aún, cocinar solo 2 recetas diferentes para toda la semana.
Aunque para mí, esto último no es tan divertido, me gusta ir variando de comidas para no aburrirme ni cansarme de los mismos platos. Pero eso ya va a gusto de cada una.
Mito 3:
“Si cocino con tiempo, la comida sabrá mal” o “no me gusta comer recalentado”
Aunque no lo creas no se come nada mal así, es más, son muchas las comidas que cuando las dejas reposar cogen mucho más sabor y están más ricas. Como por ejemplo la sopa de cocido, ¿a qué de un día para otro está mucho mejor?
Pero todo lo que yo te diga ahora sobre el sabor de la comida no es lo mismo que si tú lo pruebas. Así que anímate a probarlo una semana y me cuentas.
Y si no, otra opción es que en vez de tener todas las comidas hechas con antelación, puedes seguir el meal prep pero sin llegar a cocinar todo. Simplemente sería dejarlo preparado para que cuando llegue el día no tengas que perder tiempo en cortar, picar…
Mito 4:
“Pero si como en el trabajo, hay muchas comidas que no puedo llevarme, como unas lentejas, por ejemplo”
Esta frase la oigo mucho, y mi respuesta siempre es la misma, ¿y porque no puedes?
Quizá no te apetezca llevar un guiso de lentejas y verduras, por si se derrama el caldo y acabas manchándolo, pero puedes hacerlo en un tarro de cristal y aparte llevarte un plato.
O puedes cambiar la forma de cocinarlas, un puré, o una ensalada, son opciones muy buenas para las legumbres.
Espero que estos 4 mitos, ya se hayan borrado de tu mente y te quedes por aquí a seguir aprendiendo lo que es comer de forma saludable, rápida y fácil, y también variada con el meal prep saludable.
¿Cansada de pasar mucho tiempo en la cocina? ¿Te has preguntado alguna vez por qué pasas tanto en ella? A menudo cuando entramos a la cocina, nos ponemos a cocinar y cuando queremos darnos cuenta se ha pasado el tiempo que teníamos previsto, y apenas hemos avanzado y te preguntas el porqué, yo te voy a dar 5 razones con las que te sentirás identificada.
Pero antes de seguir, déjame preguntarte, ¿sabes que es el meal prep? Aquí te dejo la definición:
¿Qué es Meal prep?
Meal prep es una palabra inglesa, que si la traducimos literalmente significa «preparación de las comidas». Esto engloba todos los pasos que hay que dar desde planificar las comidas, hasta dejarlas cocinadas y así olvidarte el resto de la semana de cocinar, por lo que ahorras tiempo, dinero. El meal prep te devuelve el control sobre tus comidas haciendo que estas sean más saludables y como consecuencia, mejore tu salud, y si lo haces bien, perder peso.
Fundamentalmente, el meal prep significa dejar la comida hecha con antelación. Desde lavar, cortar y conservar hasta el cocinar y empaquetar, incluso, si quieres, dividido en las porciones ya listas para comer.
Es hora de ponerte a cocinar, te plantas delante de la nevera y te preguntas ¿qué puedo hacer de comer hoy?
Ya está, la pregunta “maldita”.
Al final recurres a algo fácil, pero que suele ser poco saludable, y todo por no haber pensado con antelación que vas a comer durante la semana.
¿Te ha pasado, ¿verdad?
Sí, a mí también. Por eso sé de lo que hablo.
Es fundamental la planificación, para la cocina también. Lo que me lleva al siguiente punto.
No tienes un plan de acción:
Suena raro, lo sé. ¿Qué tendrá que ver un plan de acción con aprovechar el tiempo en la cocina?
Pues sí, tiene mucho que ver. Cuando sabes el camino que tienes que tomar, cuando tienes escrito, o visualizado al menos, los pasos que deberías seguir una vez que estás en la cocina te ayudará a aprovechar el tiempo que pasas cocinando.
Si tienes plasmado en el papel los menús, te resultará más fácil distribuir el tiempo para cocinar cada plato cuando llegue el momento de ponerte a ello.
Crees que es una pérdida de tiempo el cocinar todas las comidas de una vez.
Si eres de las que piensa que ponerte una tarde a cocinar para toda la semana, es perder el tiempo, estás cometiendo un error.
Pruébalo, simplemente eso.
Entiendo que pasar 2 o 3 horas en la cocina, un domingo por la tarde no es lo más apetecible del mundo, pero te lanzo esta pregunta, ¿2 horas una tarde o todos los días entre 30 a 60 minutos?
No sé tú, pero a mí me gusta más tener algo más de tiempo libre entre semana, para descansar o desconectar del trabajo, que llegar a casa y pensar en cocinar.
Quieres probar un montón de recetas nuevas, a la vez.
Sí, sé que es divertido. Que es una idea genial el ponerte a probar recetas nuevas, pero si lo intentas hacer todos los días, pierdes tiempo.
Si no tienes interiorizadas esas recetas o medianamente aprendidas, te pasarás el tiempo mirando la receta. ¿Y ahora que toca? ¿Hago el sofrito primero? ¡Ah, no, tengo que cortar las verduras primero! ¡Uy, no he marinado el pollo!
¿Entiendes lo que quiero decir?
Si nos ponemos todos los días a hacer recetas diferentes a las que estamos acostumbradas o no las hemos hecho nunca, perdemos tiempo.
Mi consejo es que dejes el fin de semana para eso, para probar esa receta que has visto en la televisión o en una revista.
Si entre semana quieres cocinar, mejor aprovecha el tiempo con comidas que conoces, para que así te sea más fácil ponerte a hacer la comida y así aprovechar el tiempo que pasas en la cocina, para que este no sea mucho.
Si al final decides cocinar entre semana en vez de un día únicamente, elige comidas fáciles de realizar, y deja ese risotto que requiere su tiempo para el fin de semana cuando dispongas más tiempo libre.
Durante la semana, si puedes elige platos que puedas cocinar al horno, para olvidarte un poco de ellos, usa la olla normal o la exprés… Son electrodomésticos fantásticos que te facilitarán la vida y te harán no perder el tiempo cocinando.
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